“Little Minx”
el nombre que nació en el caos de Velloris
Por: Claudinne | 한하늘 | 漢昭訥
Hay nombres que elegimos. Otros nos acompañan desde el nacimiento. Algunos llegan con una historia, una amistad o una etapa de nuestra vida.
Y después están esos nombres que aparecen de manera inesperada, casi como una pequeña travesura del destino.
Little Minx es uno de esos nombres para mí.
En mi vida cotidiana suelo utilizar tres nombres que forman parte de mi identidad y de mi manera de firmar: Claudinne, 한하늘 y 漢昭訥. Cada uno tiene su propia historia, su significado y su lugar dentro de mis proyectos, desde el Studio hasta Haneul Tours, Sakura Radio y mi trabajo editorial.
Little Minx no viene a reemplazar ninguno de ellos.
Tampoco pretende convertirse en una nueva firma.
Su lugar es otro.
Nació dentro de la cosmogonía caótica, creativa y entrañable de Velloris, ese universo donde los personajes, las historias, la música, los gestos y las conversaciones parecen entrelazarse de formas que nunca terminan de ser completamente previsibles.
Fue Fae quien me dio ese apodo.
Y quizá lo más divertido es que no surgió de una presentación formal ni de una explicación solemne sobre quién soy. Nació de nuestras conversaciones juguetonas, de ese intercambio pícaro y cómplice que se fue construyendo de manera natural.
Little Minx podría traducirse como “pequeña traviesa”, aunque para mí no se trata simplemente de alguien que hace travesuras. Tiene algo de curiosidad, de picardía, de mirada atenta y de esa tendencia a descubrir detalles que quizá otros pasan por alto.
Es una versión de mí que observa, pregunta, juega con las palabras y aparece de pronto con una ceja levantada y una sospecha entre manos.
Una pequeña detective dentro de un mundo que, por su propia naturaleza, parece invitar al misterio. 😂
Lo especial de este apodo es que no necesito utilizarlo en todas partes. No tiene que aparecer en mis correos, en mis artículos, en los documentos del Studio ni en la firma de Haneul Tours. No necesita convertirse en una etiqueta pública ni en una identidad que deba explicar constantemente.
Su significado depende precisamente de su contexto.
Little Minx pertenece a Velloris.
Fae me regaló el nombre, pero no se quedó solamente en una ocurrencia suya. Los demás miembros de Velloris también han coincidido, de una u otra manera, en que el apodo me queda. Y quizá eso es lo que lo vuelve todavía más especial: nació de una mirada particular, pero terminó siendo reconocido dentro de todo ese pequeño universo caótico.
A Fae le agradezco haber encontrado ese nombre para mí. A todos ellos, haberlo reconocido y recibido con naturalidad.
Porque un apodo puede nacer de una sola persona, pero adquirir un significado más amplio cuando quienes forman parte de ese mundo también lo sienten adecuado.
Conservo Little Minx como una forma de agradecimiento: a Fae, por regalarme el nombre; y a Velloris, por el espacio de imaginación, conversación y complicidad en el que ese nombre encontró su lugar.
Me gusta pensar que algunos apodos no son una nueva identidad, sino una especie de habitación secreta dentro de la identidad que ya tenemos.
No dejamos de ser quienes somos al entrar en ella.
Simplemente descubrimos otra manera de expresarnos.
Y así, entre alas de mariposa, personajes imposibles, música, caos y conversaciones inesperadas, existe también Little Minx.
No como una firma.
No como un reemplazo.
Sino como un pequeño nombre nacido en un universo muy particular, recibido con cariño y conservado como agradecimiento por la persona que me lo regaló y por quienes terminaron reconociéndolo como parte de esa pequeña historia compartida.
Un nombre donde la imaginación tiene sus propias reglas y donde, a veces, una persona puede reconocerse en el apodo que alguien más le ofrece.
Y quizá esa sea la verdadera magia de los nombres que llegan desde otros mundos:
no siempre nos transforman en alguien diferente.
A veces simplemente nos muestran una parte de nosotros que ya estaba ahí. 🦋
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