DOS FAMILIAS: LAS QUE NOS HACEN COMPLETOS

 

Por: Claudinne (한하늘 / 漢昭訥)



 




 
Seguro que alguna vez has escuchado decir que la familia es lo más importante que tenemos, que es el refugio donde siempre encontramos amor, apoyo y comprensión. Y es verdad, porque la familia con la que nacemos es el primer regalo que nos da la vida: son las personas que nos ven crecer, que nos cuidan, que nos conocen desde siempre y que nos quieren sin condiciones, pase lo que pase.

Pero yo siempre he dicho que tenemos dos familias: aquella en la que nacemos, y aquella que la vida y el corazón nos llevan a formar por nuestro propio camino.
Hay una familia que nos toca por nacimiento, por sangre, por el lugar donde crecimos... y hay otra familia que elegimos, que construimos con el tiempo, con los sentimientos, con las cosas que nos unen y que nos hacen sentir que pertenecemos a algo más grande que nosotros mismos.

Esta segunda familia no se elige por parentesco, ni por dónde vivimos, ni por nada que se pueda medir o ver a simple vista. Se forma por lo que sentimos, por lo que compartimos, por las cosas que nos apasionan, por los momentos que vivimos juntos, por las alegrías que celebramos y también por los momentos difíciles que nos ayudamos a superar.

Y esta familia es rica, inmensa y llena de luz... y para mí tiene un lugar muy especial mi gran hermandad escultista: mis hermanos Scouts y mis hermanas Guías. Hoy puedes estar escribiéndote y compartiendo con hermanos de todo el mundo, aunque nunca los hayas visto ni los conozcas en persona, y sentir que son parte de tu vida y de tu corazón... como me ha pasado a mí. Todo esto es posible porque nos une una promesa y una ley que es la misma en todo el mundo: "Un Scout es amigo de todos y hermano de todo Scout del mundo" y "Una Guía es amiga de todos y hermana de toda Guía del mundo".

He compartido momentos inolvidables con ellos en campamentos, donde reímos, aprendimos y crecimos juntos... y también lloramos en las fogatas de clausura, cantando esa canción que nos llega hasta lo más hondo del alma: 

¿Por qué perder las esperanzas de volverse a ver?¿Por qué perder las esperanzas si hay tanto querer?
No es más que un hasta luegoNo es más que un breve adiósMuy pronto junto al fuegoNos reunirá el Señor
Con nuestras manos enlazadas en torno al calorFormemos esta noche un círculo de amor
No es más que un hasta luegoNo es más que un breve adiósMuy pronto junto al fuegoNos reunirá el Señor
Pues el Señor que nos protege y nos va a bendecirSeguro que otra noche nos volverá a reunir
No es más que un hasta luegoNo es más que un breve adiósMuy pronto junto al fuegoNos reunirá el Señor
Mmm, mmm, mmm, mmm...Mmm, mmm, mmm, mmm...
No es más que un hasta luegoNo es más que un breve adiósMuy pronto junto al fuegoNos reunirá el Señor

Esos momentos son únicos. A veces somos conscientes de que para muchos de nosotros es la primera y la única vez que nos veremos, que quizás nunca más volvamos a estar juntos en ese mismo lugar... pero aun así, guardamos cada instante vivido, cada conversación, cada risa y cada abrazo, y los atesoramos en lo más profundo de nuestro corazón como tesoros que nadie nos podrá quitar 


Y también están aquellos que conocí cuando era más joven, con los que viví mis primeras aventuras, mis primeras risas, mis primeras lecciones... con los que compartí todo lo que significó empezar a formar parte de esta gran familia. Hoy ya no estamos en contacto, el tiempo y la distancia separaron nuestros caminos... pero llevo cada uno de ellos guardado en mi memoria y en mi corazón, y tengo la certeza más profunda de que algún día, como dice nuestra canción y como nos enseña nuestro camino... nos volveremos a encontrar, todos juntos, alrededor de un fogón, sin importar cuánto tiempo haya pasado ni cuántos kilómetros nos hayan separado. 

Antes, mantenernos en contacto era mucho más difícil: bastaba que se te perdiera ese pedacito de papel donde habías anotado el teléfono de su casa o su dirección, o que se cambiaran de domicilio o de número, o que una carta se extraviara en el camino... y de pronto ya no había forma de volver a saber nada de esa persona, hasta el siguiente encuentro. Y si por alguna razón no asistía, todo lo que quedaba de esa amistad se convertía solo en un recuerdo hermoso que guardábamos con cariño, pero sin posibilidad de revivirlo o de seguir construyendo juntos 

¡¡¡PERO HOY!!!  ¡¡¡QUÉ BENDICIÓN ES CONTAR CON LA TECNOLOGÍA Y LAS REDES SOCIALES!!! 
Ahora todo es mucho más fácil y bonito: con solo un mensaje, una llamada, una publicación o una simple reacción, podemos saber unos de otros, compartir lo que vivimos, acompañarnos en cada momento y mantenernos cerca, sin importar cuántos kilómetros haya entre nosotros. Ya no tenemos que perdernos ni separarnos más, ahora podemos hacer que esos lazos sigan creciendo y fortaleciéndose día tras día, aunque no estemos físicamente juntos 

Y lo más maravilloso de todo es esa confianza que nos tenemos: saber que si un Scout o una Guía visita tu ciudad o tu país y necesita hospedaje, ayuda o simplemente compañía, solo por el hecho de compartir estos ideales, abres las puertas de tu casa, de tu familia y de tu corazón sin dudarlo ni un segundo, y le dices con todo el cariño: "Hermano/a, bienvenido a casa" 

También está esa tranquilidad inmensa que te da saber que, si estás en una ciudad o un país extraño, y alguna vez necesitas ayuda, orientación o simplemente sentirte acompañado, puedes buscar el grupo Scout o Guía que esté allí... y sin importar quién seas, de dónde vengas o cuánto tiempo lleves formando parte de esta familia, te van a recibir, te van a ayudar y te van a tratar como a uno más de los suyos. Porque eso es lo que somos: familia.

Y además de esta hermosa hermandad, esta segunda familia está formada también por todas esas personas que, aunque a veces no conozcamos personalmente, aunque estén lejos, aunque sean de lugares distintos, nos entienden sin necesidad de decir muchas palabras. Son las personas que comparten nuestros gustos, nuestras emociones, nuestra forma de ver el mundo... y también están todos esos artistas, todos esos grupos, todas esas personas que a través de su trabajo, su música, sus palabras y su forma de ser, se han convertido en parte de mi vida y de mi corazón 

Al principio quizás no lo imaginamos así: empezamos escuchando una canción, viendo un vídeo, admirando lo que hacen... y sin darnos cuenta, poco a poco, se van convirtiendo en algo más que simples personas que admiramos. Se convierten en compañeros de camino, en personas que nos inspiran, que nos alegran los días, que nos dan fuerzas cuando las necesitamos... y al mismo tiempo, nos unen a otras personas que sienten exactamente lo mismo que nosotros 

Es una familia donde no importa quién es más famoso, quién tiene más o quién tiene menos. Es una familia donde todos tenemos nuestro lugar, donde todos somos importantes, donde cada uno aporta algo especial y único, donde el cariño se da libremente y sin condiciones... ¡justo como debe ser una familia de verdad!

A veces nos preguntan cómo es posible sentir tanto por personas que no conocemos, o por cosas que parecen estar lejos de nuestra vida cotidiana. Pero yo creo que el amor y el cariño no entienden de distancias ni de conocimientos personales. Lo único que importa es lo que nos hacen sentir, lo que nos aportan, lo que nos ayudan a ser

La familia con la que nacemos nos da nuestras primeras raíces, nos da el lugar de donde venimos y lo que nos hace ser quienes somos desde el principio. Pero la familia que formamos por elección nos da nuestras alas, nos da la oportunidad de crecer, de compartir, de amar y de ser nosotros mismos sin miedo ni reservas 

Ambas son igual de importantes, ambas son igual de valiosas, ambas nos hacen ser completos. Sin una, nos faltaría el principio, sin la otra, nos faltaría el camino que vamos construyendo día a día 

Y al final, todas estas personas, todos estos sentimientos, todos estos lazos que hemos creado... forman parte de mí, de lo que soy, de lo que siento y de lo que llevo en el corazón.
Hay una familia que me dio la vida... y otra que me dio la alegría de vivirla plenamente.



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